Con la tecnología de Blogger.

MARTES MELANCOLICO

En algún lugar del alma se extienden los desiertos de la pérdida, del dolor fermentado; oscuros páramos agazapados tras los parajes de los días


La vida te ha puesto aprueba? has sentido la perdida, de tal manera que crees que tu corazon ha dejado de latir?


Las perdidas dejan ese vacio que solo se puede llenar de recuerdos, recuerdos que no te permitiran escuchar su voz, sentir su olor,tocar su piel...


Como no esperar que llegue, que te hable , que te mire? Quien le explica a tu alma que ese dolor no pasara , que solo podra mitigarse por momentos...


Las ausencias son el oscuro tunel por donde vas a tener que pasar solo,tragar saliva y engañar al miedo para que no te paralice y asi poder cruzar al otro lado, donde seguramente hay luz y alguien que te tome de la mano.


En una perdida algo de nosotros mismo tambien desaparece,solo con amor y mucha fortaleza espiritual, se logra recuperar parte de la sonrisa,aceptando que esta se modifico pero que no tiene que desaparecer, es parte del combustible que nos mantendra enteros el resto de la vida.


dedicado a una persona que tuve la perdida del ser mas querido, aqui va uno de mis cuentos. espero les guste



MARIPOSAS EN OTOÑO
Amanecían los años 70 y una mañana fría de abril, nacía Felipe el tercer hijo de una familia tradicional y conservadora en un distinguido barrio de la ciudad. Felipe había sido buscado intensamente y esperado con muchas ansias, dado que sus hermanas mayores eran mujeres y don Raul ex militar, esperaba un fuerte muchacho que siguiera sus pasos.
Felipe fue creciendo un hogar de costumbres estrictas, de un riguroso régimen de pocas libertades y de un profundo respeto por la iglesia y la patria. Maria y Rosario sus hermanas mayores casi como vaticinando el futuro, les gustaba vestirlo y jugar con el pequeño hermanito como si fuera una muñeca mas. Asistieron a un colegio religioso de mujeres las niñas y de varones Felipe con la convicción de que una educación ortodoxa forjaba hombres firmes y rectos.
Así fue llegando sigilosa la adolescencia del muchacho que se escapaba de una niñez cruel donde no faltaron las burlas por su condición poco masculina que no resultaba ser parecido a los chicos de su edad. Trataba de no jugar juegos que pudieran resultar agresivos, ferviente admirador del arte prefería pasar sus tardes en alguna biblioteca o algún museo. Lejos de aceptar  esta delicada forma de ser, don Raúl comenzaba a inquietarse por la falta de gustos bien masculinos en su hijo e insistían con realizar actividades que pudieran gustar al muchacho.
Felipe disfrutaba del tiempo que compartía con sus hermanas y con mama Rosa, prefería pasar tiempo haciendo labores en la casa que salir y patear una vieja pelota en un potrero. La diferencia con los otros chicos de su edad era notoria y motivo de  decepción para su padre que solo quería para su hijo varón un futuro militar, casado con una mujer de familia tradicional. Lejos estaban los deseos del muchacho…que había comenzado a entender que lo suyo era mucho mas que un exquisito gusto por el arte y una delicada sensibilidad. No tardo en aparecer la atracción hacia los jóvenes de su mismo sexo, esto en  una familia conservadora era un pecado imperdonable.
Duros fueron sus años en el colegio secundario, elegido por su padre curso hasta el 5to año en un liceo militar, tras las lagrimas solitarias oculto Felipe su frustración. El despertar sexual, se retraso hasta la entrada a la universidad, donde dentro de algunos bares clandestinos se producía el desenfreno de los mas oprimidos, allí es donde  enfrento su elección de vida y se atrevió a vivir una historia de amor prohibida.
Felipe había decidido estudiar antropología y fue allí donde desde el primer día no había podido apartar la mirada de su profesor, un hombre maduro, que conservaba la gracia y la presencia de sus años de juventud. Dueño de un cuerpo esbelto, unos ojos oscuros y una mirada profunda, hablaba pausadamente con una voz que hacía más interesante todo aquello que decía. Los días fueron pasando y en cada clase el muchacho sentía galopar su corazón de una manera que tenía la sensación de que el resto de la clase también podía escucharlo latir.
Marco, el profesor de ciencias de la humanidad comenzó acercarse a este estudiante que siempre parecía estar mucho más atento que el resto, y de esa manera se encontraron una tarde en un bar cerca de la facultad para debatir algunos temas que tenían menos importancia que el hecho de encontrarse fuera del ámbito estudiantil. Felipe que ya para sus 21 años había decido tomar el riesgo y mudarse solo, con un trabajo administrativo de medio tiempo a duras penas pagaba sus gastos, su madre y hermanas a escondidas de su padre ayudaban en todo lo que podían al muchacho, que por su sincera confesión había ganado en su padre casi un enemigo. A pesar de los esfuerzos ni sus hermanas ni su madre pudieron hacerle entender a don Raúl, que la elección sexual de su hijo no era un castigo para el sino  una forma diferente de amar.
El profesor era casado con dos hijos porque lo que no generaba expectativas  en Felipe, aun así disfrutaba de cada palabra de cada gesto, y de los sucesivos encuentros con el fin de debatir sobre el comienzo de la vida. El muchacho había hecho un lazo muy fuerte de amistad con Marita una chica del interior que encontró en la devoradora capital, una ángel protector un confidente un hermano del alma. La chica conocía cada secreto, cada emoción de su mejor amigo y trataba de ser objetiva en cuanto al sentimiento que este tenía hacia su profesor.
Un viernes como tantos otros se reunirían en el bar Sur para hablar sobre los dilemas principales de la carrera, Felipe contenía su ansiedad mientras los minutos pasaban y el profesor no llegaba. Luego de una larga espera y ante el hecho inusual de la tardanza de Marco, el muchacho estaba decido a partir, pero para su sorpresa y a punto de salir, entraba al bar presuroso su profesor que no solo estaba alterado, sino que también tenía los ojos rojos de haber llorado. El muchacho sorprendido, no pudo esperar y pregunto el porqué de su estado, con las palabras entre cortadas Marco le pidió salir de allí e ir algún lugar más tranquilo. Casi sin mediar palabras pararon un taxi y se dirigieron a la calle Riobamba al 500 al departamento de Felipe.
Al llegar al lugar entraron al pequeño departamento, pero acogedor lugar donde luego de ponerse cómodos, comenzaron las preguntas .Café de por medio y ahora si más tranquilo el profesor detallo su reciente separación, el muchacho escuchaba atentamente casi sin poder entender porque había sido el elegido para que este hombre al que amaba en secreto le contara cosas tan intimas. Luego de unos minutos el porqué comenzó a estar claro, Marco estaba perdidamente enamorado de Felipe y había decido decírselo a su mujer y con esto terminar una vida llena de mentiras que generadas por el pero casi impuestas por la sociedad habían hecho que sus deseos homosexuales quedaran dormidos hasta el día en que aquel muchachito de la primera fila de su clase lo miro fijo a los ojos.
Ante esta situación tan extrema, lo primero que nació fue un beso tan esperado. La pasión no se hizo esperar y dentro de las cuatro paredes de aquel pequeño departamento nacía una historia de amor valiente y tan profunda que hacia olvidar todos los obstáculos que habría de ahora en más. La noche fue eterna y solo había espacio para decir todo lo sentía el uno por el otro. A la mañana se despidieron con la idea de volverse  a ver por la tarde. Desesperadamente Felipe llamo a su mejor amiga, Marita era la única que podía entender y compartir con él, lo que estaba sintiendo.
De a poco se fue consolidando el amor, con todos los inconvenientes que esto tenia, una mujer en pie de guerra usando a los hijos como escudo, un padre convertido en verdugo queriendo aniquilar todos los sentimientos de su hijo, prohibiendo a doña Rosa ir a visitarlo. La universidad al enterarse de esta relación, decidió también dejar cesante al docente, pero todo eso no impidió que ambos hombres expresaran su amor. Marco se mudo al departamento de Felipe y desde ahí planificaban a futuro sus vidas juntos.
Una fría mañana de otoño, Felipe no pudo levantarse para ir a trabajar, un estado gripal y una alta temperatura lo tenían pegado a la cama, Marco preocupado decidió llamar a un médico, quien le diagnostico un estado febril posiblemente causado por algún virus. Los días fueron pasando y el estado del muchacho no mejoraba, por lo que decidieron ir al hospital mas cercano y allí ampliar con estudios el diagnostico. Tomaron una muestra de sangre, le sacaron placas y luego de algunas horas en la guardia se acercaba un doctor que explico que las defensas del muchacho estaban demasiado bajas y que haría una prueba mas para detectar si estaban antes un caso de SIDA, una enfermedad que hacia poco tiempo se  conocía  en el país y que estaba haciendo mucho daño en europa y los estados unidos, la llamaban la peste rosa porque los mas afectados eran los homosexuales.
Volvieron a su casa, debían llamar en alguna horas mas para conocer el diagnostico. Al llegar el momento,el medico pidio que se acercaran al hospital donde les explicarían que estaban ante una enfermedad de la que poco se sabia, pero algo si era de publico conocimiento, su alto porcentaje de mortandad. El medico relataba que ocurriría, cual seria el tratamiento, pero ambos hombres parecían no escuchar y abrazados se resguardaron y ante esa dura realidad parecían desafiar a la muerte con un mensaje claro, que ambos pelearían hasta el final.
La noticia pronto llego a los oídos de su familia,su madre no paraba de llorar y dispuesta a todo, decidió estar cerca de su hijo. Le enfermedad no daba tregua,los días pasaban y la mejoría solo era temporaria. Felipe se debatía todos los días entre la vida y la muerte.Pasaba mucho tiempo en el hospital hasta que ante el irremediable final, el muchacho le pidió a su amado Marco que lo sacara de allí y que pasaran una vez mas por el bar Sur, lugar donde la excusa del debate dio lugar a lo que hoy era el mas grande amor.El cuerpo desmejorado de Felipe requería de muchos cuidados que eran realizados por su mama, sus hermanas y por su su gran amor.
La vida parecía llegar a su fin,y pido que cada uno se acercara a su cama para guardar una ultima imagen,la madre dolida no podía explicarse la negativa de don Raul de acercarse a su hijo en el momento en que mas lo necesitaba.
FELIPE-madre no te preocupes, la vida es lo que uno decida que sea, los que  no pudieron compartir mi felicidad no quiero que compartan mi dolor.De la vida me llevare lo único que nos podemos llevar, el retrato de los momentos felices, y hoy junto a mi esta todo lo que necesito para irme en paz.
FELIPE-amor no me sueltes la  mano hasta que sientas que ya no te la sostengo mas, cada momento vivido junto a vos hace que  tenga hoy una galería de momentos felices que me voy a llevar.
Mientras la vida de Felipe se apagaba, los ojos llorosos de Marco  acompañaron la mirada del muchacho hasta que esta se perdió en la oscuridad que precede a  la luz de la paz.
Eso es la vida un sin fin de momentos que llenan nuestra vida, de los cuales solo los mejores retratos nos acompañaran en la partida.El amor es la mas amplia muestra para esta galería,no dejes de llenar cada espacio que puedas, asi tendras muchos retratos que llevarte, el dia que esto ocurra.
FIN

2 comentarios:

Anónimo,  31 de enero de 2012 a las 20:48  

imposible evitar las lagrimas----- hermosa historia

Claudia 31 de enero de 2012 a las 21:13  

simplemente hermoso ... se me ha caido mas de una lagrima !!

Publicar un comentario


  © NOME DO SEU BLOG

Design by Emporium Digital